septiembre 14, 2015

0 comentarios

Principios de la equitación ›  


Principios de la equitación

Principios de la equitación

 

Todo comienzo es difícil, también en la equitación. Para empezar, el nuevo jinete se debe enfrentar a las dificultades técnicas de este deporte. Por otro lado – y esto es lo que diferencía la equitación de cualquier otro deporte – tiene que aprender a trabajar con un compañero de cuatro patas. Este compañero, el caballo, tiene su propia voluntad, su personalidad, defectos y cualidades y por último, diez veces la fuerza corporal del jinete.

Es necesario mucha paciencia y comprensión para que el jinete y su caballo se conozcan y puedan trabajar y lograr triunfar juntos. Sobre todo al comienzo, en el adiestramiento del caballo, no se debe de perder la paciencia, pasar por alto etapas esenciales de la educación o ignorar errores habituales que son difíciles de corregir después. Al igual que una vez que cualquiera de los dos pierde la confianza, es difícil recuperarla.

Un jinete inexperto debería de comenzar a montar sobre un caballo tranquilo, mansito y ya instruido, ya que le dará confianza, le perdonará sus errores, reaccionará de buena voluntad y por lo tanto será un buen maestro.

Igualmente, un caballo joven deberá ser instruido por un jinete avanzado, que a causa de un asiento firme y correcto no será lanzado del albardón por una reacción incontrolable del joven caballo, que no perturbará el todavía inestable equilibrio del animal, que conozca las ayudas correctas y que le dará confianza y alegría por el trabajo con el jinete.

Esta sección de la página tiene como objetivo proporcionar únicamente las instrucciones básicas para el joven jinete y la base teórica y práctica que cualquier jinete debe dominar antes de especializarse en una de las disciplinas ecuestres como el adiestramiento, salto, campo traviesa y prueba de tres días.